Destinadas al blanco

An elderly woman wearing a white head covering and a yellow sari, raising her hands in a prayer or gesture of devotion inside a dimly lit room.

El estigma de ser viuda en India

En India todavía existe la tradición para algunas mujeres viudas de peregrinar a Vrindavan, la ciudad sagrada de los 5.000 templos a orillas del río Yamuna, donde dedicarán el resto de sus vidas a la devoción a Krishna, la adoración al cual dará sentido a su existencia.

Se despojarán de todo el color de sus saris, de todas sus joyas y jamás comerán dulce o picante, pues no habrá otro placer que el de la devoción a un dios que, curiosamente, dio origen a la que probablemente sea la fiesta más colorida del mundo, pero de la que ellas no pueden participar.

Durante generaciones, la tradición no escrita ha considerado que la mujer era la culpable de la muerte de su marido y que incluso cruzarse con su sombra era señal de mal augurio.
Aunque en la realidad de esta estigmatización que sufren por parte de la sociedad existen muchos otros matices que tienen su origen en aspectos socioeconómicos que situaban a la mujer como una carga para la familia: primero para el padre, que arreglaba un matrimonio cuando estas todavía eran muy jóvenes, a veces incluso niñas; luego para sus hijos o su familia política cuando el marido moría.

Aunque ahora los matrimonios infantiles están prohibidos en el subcontinente, muchas de estas mujeres, ahora ancianas, fueron casadas con hombres mucho mayores que ellas, por lo que enviudaron muy jóvenes.

Se calcula que más de 20.000 mujeres de todo el país que han perdido a sus maridos viven actualmente en la ciudad.
Aunque la situación está cambiando, muchas de ellas todavía sobreviven de la limosna que les dan los feligreses a cambio de cantar bhajarans durante horas en templos y ashrams, desprovistas de toda protección.

Estas son algunas de las fotografías y un pequeño vídeo que tomé durante mi semana en Vrindavan en noviembre 2023, en el ashram de la ONG Sulabh International, que pretende romper con el estigma al que se han visto abocadas durante siglos.

El agua como espacio sagrado femenino >